El jaguar ha sido símbolo de poder, protección y conexión espiritual en las culturas mesoamericanas.
Estos aretes reinterpretan la máscara ritual con un corazón de ónix profundo, montado en plata. El contraste entre el negro intenso y el esmalte vibrante crea una pieza audaz, simbólica y llena de carácter.
No es discreta.
Es presencia.
Hecho a mano en México.
Edición limitada.
